Hoy en día, podemos darnos cuenta del gran número de problemas que tienen que afrontar las familias: desempleo, separaciones, problemas de comunicación con los hijos, problemas de comunicación con la pareja, violencia doméstica, etc. Todo ello, va en paralelo a los cambios que se producen en nuestra sociedad y en la estructura familiar.

Nos falta tiempo, nos falta un espacio y un lugar adecuado para hablar, escuchar; para entendernos.

Poco a poco, como sociedad en continuo crecimiento, hemos ganado independencia, autonomía, sabiduría, competitividad, y un largo etcétera en contrapartida de aspectos como: solidaridad, comprensión y comunicación. Los mediadores ofrecemos el espacio y los mecanismos para que la comunicación fluya.

Los conflictos familiares más comunes suelen ser:

  • Separaciones y/o divorcios. Ofrecemos la mediación antes, durante o después del proceso
  • Conflictos entre padres /hijos
  • Conflictos con nuestros mayores
  • Cambios en la estructura y dinámica familiar
  • Familias reconstruidas
  • Conflictos en adopciones/ acogidas
  • Conflictos con el cuidado de parientes, dependientes o no
  • Cuestiones de Herencias

 

NUESTROS PROYECTOS:

Proyecto “Compréndeme”

Actualmente está en auge la violencia intrafamiliar ascendente, es decir cada día aumentan los casos de violencia de los hijos hacia sus progenitores. Ahora la única salida que tienen estos padres es denunciar a sus propios hijos y solo así, los menores pueden entrar por orden judicial en un CIMI (Centro de Internamiento para Menores Infractores).

Alquimia Mediación trabaja un recurso de mediación especializado en “El síndrome del emperador” o violencia intrafamiliar ascendente. Nuestro objetivo clave es ofrecer un recurso económico, funcional y eficaz para las familias que sufren esta situación.

 Proyecto “Vital”

El rechazo a los mayores, provoca situaciones de exclusión social y baja autoestima de estos ya que, ser mayor parece ser considerado una carga social a tres niveles, económica y sanitaria para las administraciones públicas, y familiar en cuanto a la responsabilidad que demanda del cuidador.

Hay muchos problemas que afectan a las personas mayores en los que a veces, estos, tienen poco o nada que decir al respecto. Hablamos de aspectos convivenciales, ¿dónde van a vivir y con quién?, ¿hogar propio, hogar familiar, centros residenciales? ¿En qué se gastará su prestación económica? ¿Cómo serán sus relaciones con los nietos y nietas?